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RECORDS DESCONOCIDOS DEL BEISBOL

A

Anonymous

Invitado
#1
Por ahi en internet me encontre con este articulo escrito a finales de la temporada 2007 de las grandes ligas y me parecio muy bueno, asi que para los que no sabian todas las historias que aqui se cuentan les dejo esta perlita:

RECORDS DESCONOCIDOS DEL BEISBOL


Durante la presente temporada no se ha dejado de hablar de igualar o romper marcas en el deporte de las bolas y los strikes, incluyendo el ingreso al Club de los 3,000 hits de Craig Biggio, las 300 victorias de Tom Glavine, los 600 cuadrangulares de Sammy Sosa, los 500 de Frank Thomas, Alex Rodríguez, Jim Thome y desde luego el hecho que Barry Bonds dejó en el rastro del olvido el récord de 755 jonrones que estaba en poder de Hank Aaron desde 1974.


Sin dudas que las Grandes Ligas, con la ayuda de las bolas fabricadas en Costa Rica, la expansión y el uso de substancias prohibidas, están asaltando los libros de récords como nunca antes, pero aún le siguen a la saga a los establecidos a través de la historia en las Ligas Menores.


Lo cierto es que si juntamos todos los numeritos del béisbol, los circuitos mayores se quedarían sin la primicia en los récords, con la posible excepción de las 511 victorias logradas por Cy Young, los 203 juegos consecutivos completos lanzados por Jack Taylor y los 36 triples disparados por J. Owen Wilson en 1912.


Sin embargo algunas marcas de las Ligas Menores que lucían intocables en la pelota organizada, como los 72 jonrones que pegó JOE BAUMAN en 1954 con el Rockwell de la Longhorn League de Clasificación C en Nuevo México, fue casi alcanzada por Mark McGwire en 1970 con 70 y superada por los 73 que disparó Barry Bonds en 2001.


Una marca tan apreciada como la de los 56 partidos seguidos bateando hit de JOE DiMAGGIO, fue superada por el mismo ex jardinero central de los Mulos de Manhattan, cuando jugaba para las Focas de San Francisco en la Liga de la Costa del Pacífico en 1933, donde fue capaz de enhilar 61 encuentros pegando imparables. A pesar de eso, el récord de la pelota organizada pertenece a un desconocido llamado JOE WILHOIT, quien en 1919 bateó incogibles en 69 desafíos consecutivos, vistiendo la franela del Wichita, de la Western League de Clasificación Doble A en Kansas. A los 69 de Wilhoit y 61 de DiMaggio, les sigue el cubano Román Mejías con 55 en 1954, cuando patrullaba los jardines en la Big State League.


En 1982 cuando el veloz RICKEY HENDERSON, se robó 130 bases para los Atléticos de Oakland, las Grandes Ligas recuperaron el liderato en esa marca, pero no les duró mucho. Al año siguiente, en 1983, no uno, sino dos peloteros de las Ligas Menores, superaron esa cantidad de estafas logradas por Henderson. El último día del campeonato, VINCE COLEMAN, que jugaba para el Macon, Georgia, de la Liga del Atlántico del


Sur, se birló 145 almohadillas, superando a DONELL DIXON del Bakersfield en la Liga de California, Clase A, quien terminó con 144.


La marca de 170 bases por bolas recibidas por BABE RUTH en 1923, la superó PETER HUGHES del Club Las Vegas en 1945 con 210, solamente para ser recuperada por las 232 que le otorgaron a Barry Bonds en 2004.


¿Y que decir de la ocasión cuando RON NECCIAI de los Mellizos de Bristol, le propinó una lechad de 7-0 a los Mineros de Welsh, de la Appalachian League, Clase D, ponchando a 27 bateadores, en un partido celebrado el 13 de mayo de 1952?.


El 3 de octubre de 2000, el zurdo novato RICK ANKIEL de los Cardenales de San Luis, hizo cinco lanzamientos descontrolados en la tercera entrada contra los Bravos de Atlanta, igualando la marca de Bert Cunningham del Buffalo de la Players League el 15 de septiembre de 1890. Aún así, Ankiel superó su propio descontrol en las Ligas Menores en 2002, cuando en solamente 4 1/3 entradas, otorgó 17 bases por bolas y se anotó 12 lanzamientos salvajes. Sin embargo en 2007, tras conectar 32 jonrones con el Memphis de la Triple A, regresó triunfalmente a los Cardenales, conectando tres cuadrangulares en sus tres primeros desafíos, incluyendo dos en un juego efectuado el 11 de agosto, narrado para el SAP de Fox Sports por Ulpiano Cos Villa y quien les escribe. Posteriormente se supo lo relacionado con su uso de hormonas de crecimiento humano (HGH).


Cuando el cubano BERT CAMPANERIS y el venezolano CESAR TOVAR jugaron las nueve posiciones para el Kansas City y el Minnesota respectivamente en 1965 y 1968, se creyó que esa hazaña solamente podría ser igualada y no superada. Sin embargo nunca se pensó en el advenimiento de los bateadores designados. Por lo tanto en 1983, MIKE ASHMAN del Albany-Colonie, se convirtió en el primero en hacerlo en diez posiciones diferentes, al tomar ventaja de una de las más novedosas creaciones en el deporte de los guantes y pelotas. SCOTT SHELDON del Texas y SHANE HALTER del Detroit, repitieron la proeza de Campaneris y Tovar 32 años después, en el año 2000, pero se limitaron a las nueve posiciones, sin ninguno de los dos actuar como bateador designado.


La mayor marca de jonrones en un partido, le pertenece a NIG CLARKE del Corsicana de la Liga de Texas, que se anotó la friolera de OCHO en un increíble desafío celebrado en 1902, aprovechando la proximidad de la cerca en un terreno situado en Ennis, Texas, debido a que las leyes dominicales, les prohibió celebrar el encuentro en Corsicana. Esa tarde Corsicana venció a Texarcana 51-3, anotándose 21 películas de cuatro esquinas.


(Box score del juego en mi libro The Baseball Bible).


A pesar de sus 39 años de edad, el gran TED WILLIAMS impuso una marca de Liga Mayor, al embasarse 16 veces seguidas en 1957, pero el récord de todo el béisbol organizado, pertenece al tercera base TOMMY BROWN del Nashville en la Asociación


Americana, con 20 en 1956.


Una proeza jamás lograda en el Gran Circo, es la de realizar una triple matanza sin asistencia por parte de un jardinero. La hazaña la lograron WALTER CARLISLE del Vernon en la Liga de la Costa del Pacífico en 1911 y el cubano MERITO ACOSTA de los Rojos del Habana en la extinta Liga Cubana, el 2 de diciembre de 1918, contra sus tradicionales rivales, los Azules del Almendares.


El batazo más largo en los anales del béisbol, lo conectó GIL CARTER del Carlsbad Potashers de la Sophomore League de Clase C, el 11 de agosto de 1959. La pelota recorrió una friolera de 730 pies y existe una foto aérea con la trayectoria del batazo señalado con flechas que lo prueba.


En 1930 HACK WILSON de los Cachorros de Chicago impuso un récord de 191 carreras impulsadas, pero en 1925 antes de ser ascendido por los Yanquis, TONY LAZZERI remolcó 222 anotaciones para el Salt Lake City Bees de la Liga de la Costa del Pacífico, conectando 60 vuelacercas antes que Ruth lo hiciera en 1927.


El tiro más largo desde los jardines lo ejecutó durante una competencia, GLENN GORBOUS en 1957, quien pertenecía al Omaha de la Asociación Americana. El disparo alcanzó 445 pies y 10 pulgadas de distancia. ¡Que potencia de brazo!.


Solamente NICK ALTROCK y el cubano MINNIE MIÑOSO, han podido participar en cinco décadas en las Grandes Ligas, pero el propio Miñoso lo hizo en siete décadas contando las Ligas Menores y los circuitos independientes. .


MICKEY MATTIACE del Palatka en la Liga de la Florida, lanzó CINCO partidos sin hit durante la temporada de 1960.


Para nadie es un secreto que JOSE CANSECO, BARRY BONDS, ALEX RODRIGUEZ y ALFONSO SORIANO, pertenecen al exclusivo Club de los 40-40 en las Grandes Ligas, pero LEONARD TUCKER (51, 47) del Pampa de la Southwest League en 1956 y PAT WRIGHT (52, 42) del Fort Wayne Chiefs de la Central League en 1930, integraron el Club de los 50-40.


Cosas asombrosas han ocurrido en las Ligas Menores, pero las condiciones actuales han cambiado. Recuerden que debido a la exagerada expansión de los circuitos mayores de 16 equipos a 30, ha aumentado el número de lanzadores en 154, quienes además tienen que utilizar una pelota más viva. El resultado salta a la vista y marcas que lucían insuperables comenzaron a derrumbarse, desde que hicieron su aparición algunos bateadores que de la noche a la mañana, se transformaron de seres humanos en monstruos interplanetarios.


Un ejemplo de lo anteriormente expuesto se produjo en 2001, cuando SIETE peloteros de las Grandes Ligas, se combinaron para disparar 49 o más películas de cuatro esquinas cada uno: Barry Bonds (73), Sammy Sosa (64), Luis González (57), Alex Rodríguez (52), Jim Thome, Shawn Green y Todd Helton (49).


¿Alguna vez imaginaron, que durante el torneo de 2007 en el Gran Circo, una friolera de tres bateadores ingresarían al Club de los 500 jonrones y uno al de 600 como les expliqué al inicio del artículo? Igualmente es posible, aunque poco probable, que igualmente lo logre éste año, Ken Griffey (Jr), quien avanza a un paso lento pero aplastante, por el sendero que conduce a los 600 cuadrangulares.
 

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